Quiero vivir en una sociedad Inteligente Emocional

Cuando era adolescente decidí dedicarme a ayudar a niños y adolescentes

Y aquella semilla hoy es mi vida.

-“¿Por qué se le ocurriría a aquel chico esta idea?“- me pregunto hoy.

La respuesta es sencilla: ¡Porque sufría!

Y no me refiero a que sufría por maltrato u otro problema grave. Hoy sé seguro que sufría como la mayoría de adolescentes en esa etapa y necesitaba el apoyo de alguien significativo para mi que me trasmitiera calma, seguridad, alegría,…., y sobre todo sentir que me quería.

kike adolescente kinnatur¿No era un chico querido? Claro que lo era. Pero yo no lo sentía con claridad ni nadie de mi familia ni entorno cercano sabía transmitírmelo así.

Hoy sé porqué:

No éramos demasiado inteligentes emocionales. La sociedad no nos educa para ello

Hoy siento que he crecido en esa inteligencia porque comprendo aquella situación y cada vez transmito mejor mis sentimientos a quienes me rodean.

No basta con que yo sienta que quiero a mis seres queridos tengo que tener la certeza de que les ha llegado el mensaje

Y no me refiero a decírselo sólo con palabras: también con la mirada, con los actos, con mi presencia en ciertos momentos y con mil cosas más que no es necesario que controle con mi inteligencia racional o pensamiento sino que sienta que es mi sincera intención. Y ese mensaje le llegará a cualquier persona a quien se lo quiera hacer llegar.

Hoy hago lo mismo transmitiendo otros mensajes como la serenidad, la alegría y cualquier emoción que considero necesitan los que quiero pero también mis amigos, mis pacientes,…, y poco a poco quiero poder llegar a transmitir todo esto en todo momento y a todo el mundo.

¡Y ojo!: Hoy para nada sé como llegar a todos en todo momento pero me esfuerzo por aprender. Es mi petición a un nuevo yo de el futuro, cómo el adolescente que me pidió a mi yo actual ayudar a los adolescentes. Y sé que lo conseguiré porque lo deseo también con sinceridad.

Y lo mejor es que no soy nada diferente a nadie

…porque siento dolor cuando ocurren cosas que creía no deberían ocurrir o cuando me enfrento a situaciones que no he aprendido lo suficiente o cuando alguien me hace replantearme cosas de mi que no aportan equilibrio a los que me rodean. Durante un tiempo me duele admitirlo. Todo esto me quita presión porque soy como todos.

Lo que me da paz es que tengo la certeza continua de mejorar, de querer rectificar si es necesario, de escuchar cuando me avisan de ello -y esto no veáis lo que cuesta  veces, siempre fui un cabezón, que dirían en mi pueblo-.

Por eso desde que decidí ser útil a los demás  y sin saber que ello me obligaría a trabajar mi inteligencia emocional, hoy no siento esos momentos como problemas sino como oportunidades de mirarme al espejo de la situación y aprender.

Hoy crecer me hace sufrir mucho menos que cuando empecé.

Mirarse las imperfecciones no es una sensación agradable sin embargo es como el escozor de una herida desinfectándose para sanarsekike yiyu kinnatur calblanque

¡Me estoy dejando para el final lo mejor!

Hoy me quiero más que nunca en mi vida

 Quererse a uno mismo es el principio y a la vez es todo el proceso del camino de la inteligencia emocional. Lo más importante y a la vez lo que te abre todas las puertas.

Todos sabemos que pasar una experiencia es la mejor forma de aprender

Y eso es lo que ocurre en la inteligencia emocional: aprender a quererse, a reírse, a serenarse es la mejor manera de poder querer a los demás. De transmitir cualquier emoción.

En esos momentos sabes perfectamente como actuar porque ya has pasado por ahí.

Soy Kike López Rubio y me dedico a acompañar a quien quiere educar su inteligencia emocional. El tiempo va pasando pero la ilusión no para de crecer.

Este escrito es para que conozcas mi labor: los cursos y sesiones de IE, Inteligencia Emocional que representan compartir lo que me ha hecho ser quien soy.

Creo que aquel adolescente se sentiría orgulloso de mi.

Enlaces:

Curso de Inteligencia Emocional

Sesiones individuales de Inteligencia Emocional

Contacto

2 thoughts on “Quiero vivir en una sociedad Inteligente Emocional

  1. Seguro que ese niño de tu infancia estará orgulloso del adulto en que te has convertido. Eres especial. Transmites paz, amor y generosidad. Lo he sentido durante seis maravillosos meses y me lo llevo conmigo para siempre. Sigue así porque es tu camino y la felicidad de todos a cuantos ayudas y, como yo, tienen la suerte de acompañarte en un tramo de ese maravilloso recorrido.
    Te quiero.
    Lola

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